CREMA CORPORAL REAFIRMANTE DETOX FRESHLY COSMETICS ¿FUNCIONA?

Sé que a estas alturas del año no estaréis pensando precisamente en este tipo de cremas, que aunque técnicamente deberíamos aplicar durante todo el año para ver resultados, aparecen en nuestras mentes a la vez que el calor y los bañadores; tanto que me planteé dejar la review para el verano que viene.

Yo me la compré precisamente en verano; antes había utilizado el aceite anticelulítico de abedul de la marca Weledacon unos resultados bastante buenos, pero es más engorroso de usar y me apetecía una textura más ligera, así que al final me decidí por esta. Freshly es una marca muy conocida con un montón de fans, y esta crema tiene un aluvión de opiniones favorables, pero yo no la había probado todavía. Es cruelty-free, certificada por bio.inspecta  (norma BioVidaSana) y es apta para veganos; este envase en concreto es de aluminio, menos el dosificador que es de plástico. Trae 250ml, cuesta 26€ y una vez abierta dura 6 meses, pero a mí se me acabó bastante antes.

Sus ingredientes son agua; aceite de almendras dulces, de girasol, de germen de trigo y de soja; glicerina vegetal; emolientes de origen vegetal; perfume a base de aceites esenciales; proteína de trigo hidrolizada; cafeína; extractos de café, pomelo, jengibre (único ingrediente de cultivo ecológico), alga fucus, hamamelis, pepino y centella asiática; lecitina; vitamina E; ácidos grasos de origen vegetal; escualano vegetal; conservantes suaves (naturales o aprobados por EcoCert); goma xantana; y linalool, citral y limonene procedentes de los aceites esenciales. Es un listado más largo de lo que suele gustarme y para mí la gran pega es que sólo un ingrediente, el extracto de jengibre, es de cultivo ecológico, y me gustaría que más lo fueran.

Promete hidratar, suavizar y reafirmar la piel, favoreciendo además los procesos de eliminación de grasas y toxinas.

Yo la he aplicado con movimientos circulares y ascendentes hasta su total absorción, como indican, todos los días mañana y noche, y si bien el olor y la textura me gustan, no he notado el efecto reafirmante. Sí que deja la piel hidratada y además es fresquita, ideal si hace calor, pero tras gastar el bote entero no noté ninguna diferencia en mi piel. Es cierto que no tengo celulitis especialmente visible, así que en eso no sé si ayudará algo, pero en mi caso sirvió de hidratante y nada más, así que no la volvería a comprar aunque no descarto probar algo más de la marca.

No creo que compre ningún producto reafirmante ni anticelulítico más por ahora, me parece que he probado ya suficientes y que no son imprescindibles, así que el próximo me lo haré yo misma y ya veremos. Creo que es importante recordar que para conseguir resultados reales en la apariencia y firmeza de la piel, mejora de la celulitis, etc, lo importante no es una crema sino el estilo de vida que llevamos: lo que comemos, lo que nos movemos… y por supuesto sin olvidar que es algo que sufrimos todas las mujeres en mayor o menor medida, y que obsesionarnos con ello no va a solucionar nada. Yo solía preocuparme mucho por cómo se verían mis muslos en verano, y al final en vez de disfrutar puedes acabar pasándolo mal. Lo importante es sentirnos bien con nosotras mismas, aceptarnos y tratar de llevar una vida lo más sana posible.

¡Un abrazo y a valorarnos más, que ya toca!

“RECOVER BODY OIL” DE BALM BALM, UN ACEITE EFECTO CALOR PARA MÚSCULOS CANSADOS

¿Alguna vez habéis sentido las piernas pesadas, los músculos cargados o el cuerpo dolorido tras una caminata, sesión de ejercicio o simplemente agarrotamiento por estar en una misma postura demasiado tiempo? Pues para eso precisamente es este aceite con efecto calor formulado para ayudar a descargar y aliviar los músculos y a facilitar su recuperación.

Sus ingredientes son todos orgánicos y certificados por la Soil Association, y están escogidos por sus propiedades calmantes, hidratantes, antiinflamatorias y favorecedoras de la circulación: aceite de hueso de melocotón, rico en vitaminas A y E; aceite de onagra, regulador de la hidratación cutánea; aceite de jojoba, calmante y emoliente; aceite de escaramujo de rosa silvestre, regenerador cutáneo; extracto de flor de caléndula, antiinflamatorio y cicatrizante; aceite esencial de árbol de te, descongestionante venoso y linfático; aceite esencial de ravensara aromática, antiséptica, antiinflamatoria y analgésica; aceite esencial de bayas de enebro, antiinflamatorio, alivia problemas circulatorios, musculares y articulares; aceite esencial de pimienta negra, analgésico y favorecedor de la circulación; aceite esencial de gaulteria, antiinflamatorio, analgésico y vasodilatador; y limonene y linalool, componentes de los aceites esenciales.

Yo lo utilicé por primera vez después de una ruta larga de senderismo, con las piernas cansadas, tras la ducha y dándome un masaje desde el tobillo hacia el muslo, y para mi sorpresa las noté luego más ligeras. Tiene un olor peculiar porque lleva gaulteria, que huele como el spray “reflex” que usan los deportistas (porque el “reflex” lleva gaulteria, de la que toma su olor). Una vez sobre la piel, se absorbe bien y la intensidad del olor baja bastante aunque no desaparece ese toque tan característico.

Además de tener efecto calor suave, deja la piel suave y flexible y como digo ayuda a aliviar y recuperar. Para asegurarme, después de salir a correr lo apliqué en una pierna y en la otra usé de almendras, ambos con el mismo masaje ascendente, y en la pierna que usé el Recovery Body Oil noté calidez y descanso pero en la otra no.

Por supuesto, parte de este efecto es por el masaje, pero al usar un producto con ingredientes antiinflamatorios y que favorecen la circulación ayudamos mucho.

Por su olor, a mí me gusta más ahora con el frío que en verano, y lo recomiendo si pasáis mucho tiempo sentadas y notáis las piernas pesadas o el cuello agarrotado, o si hacéis ejercicio y se os cargan brazos y piernas, porque la cantidad que trae (100ml) se gasta enseguida si lo aplicamos en todo el cuerpo.

Es cruelty-free y vegano, certificado por la Soil Association y no es apto para embarazadas por algunos de los aceites esenciales que contiene, así que tenedlo en cuenta.

A mí me gusta, pero sólo volvería a comprarlo rebajado porque me parece poca cantidad para usarlo en zonas grandes o muy a menudo.

¡Un saludo y espero que hayáis aprovechado las rebajas del Black Friday! 🙂

SOAPWALLA: DESODORANTE EN CREMA “CITRUS”

El otro día os hablé de los desodorantes en spray de Weleda, y hoy os traigo mi favorito: el desodorante en crema de limón de la marca neoyorkina Soapwalla. Para quienes no la conozcáis, Soapwalla nació en la cocina de Rachel Winard, su fundadora, que empezó a experimentar en su búsqueda de productos que no agravasen la condición en la que se encontraba su piel, muy sensibilizada a causa del lupus (una enfermedad autoinmune crónica que afecta también a la piel). En Soapwalla creen que un producto es bueno si sus ingredientes lo son, de modo que les prestan especial atención, asociándose con pequeños productores locales para conseguir los mejores ingredientes sin comprometer al medio ambiente. Sus principios se basan en crear productos que no sólo sean efectivos, sino también responsables con las personas y con el planeta; los fabrican a mano en pequeñas tandas en Brooklyn, Nueva York, y son veganos, Cruelty-Free, y libres de petroquímicos, parabenos, SLS, sintéticos… Están certificados por PETA y Leaping Bunny.

Los productos más conocidos de Soapwalla son probablemente los desodorantes, pero tienen también jabones, bálsamos labiales, cremas… Yo por ahora he usado sólo este, y me gusta tanto (y la filosofía de la marca también) que no descarto hacerme con algo más, aparte claro está de repetir cuando se me acabe.

La primera vez que lo usé fue también la primera que usaba un desodorante es crema, y no estaba muy segura de si iba a funcionar bien, pero fue amor al primer uso. Lo primero, el olor a limón dulce, casi me huele como a tarta de limón, me encanta y confieso que huelo el bote cada vez que lo uso. Luego la textura, una crema suave que se absorbe al momento y deja la piel de las axilas hidratada pero totalmente a prueba de sudor, no deja ninguna sensación grasa (de hecho ni noto que lo he puesto) pero con su uso tengo las axilas más hidratadas y ya no se me enrojecen (esa piel en mi caso es muy muy sensible). Respecto a su eficacia, yo me lo aplico por las mañanas y me dura todo el día, nunca he tenido que reaplicármelo, ni siquiera ahora con el calor o haciendo deporte, estoy encantada con él porque no tengo que preocuparme del olor o el sudor en todo el día. 

Viene en un botecito de plástico (PET, reciclable) color azul cobalto, con tapa de rosca; a mí me habría encantado que fuera de vidrio, porque los reutilizo y además me parece que los cosméticos en tarro de cristal tienen un toque especial, pero eso es ya cuestión de gustos; por otro lado, al ser un producto que me llevo a todos los viajes, tiene la ventaja de que no me preocupa que se rompa.

Estos son sus ingredientes:

Butyrospermum parkii (Shea) butter*, Zea mays (Corn) starch*+, Helianthus annuus (Sunflower) seed oil*+, Simmondsia chinensis (Jojoba) seed*, Sodium bicarbonate*+, Rosa rubiginosa (Rosehip) seed oil*, Sunflower Lecithin*+, Glycerin*+, Cymbopogon flexuosus (Lemongrass) herb oil*, Kaolin, Tocopherol*+, Citrus aurantium bergamia (bergaptene-free Bergamot) fruit oil*, Citrus aurantifolia (Lime) peel oil – steam distilled, Citrus paradisi (Grapefruit) peel oil, Litsea cubeba (May chang) fruit oil*, Vanilla planifolia (Vanilla) fruit extract.

(*: certified organic, +: food-grade)

Esto es: 

Manteca de Karité* (hidratante y nutritiva); Almidón de Maíz*+ (absorbente); Aceite de Girasol*+ (emoliente); Jojoba* (hidratante y reguladora); Bicarbonato de Sodio*+ (absorbente, desodorante, neutraliza olores); Aceite de Rosa Mosqueta* (regenerador, antiedad); Lecitina de Girasol*+ (emulsionante); Glicerina*+ (previene la sequedad y la descamación de la piel); Aceite Esencial de Lemongrass* (antiséptico, desodorante, fungicida, aporta aroma); Caolín (absorbente, antiséptica y calmante); Tocopherol*+ (Vitamina E); Aceite Esencial de Bergamota sin Furanocumarinas* (no fotosensibilizante; antibacteriano, antiséptico, desodorante, aporta aroma); Aceite Esencial de Lima (destilación por arrastre con vapor; antibateriano, desodorante, aporta aroma); Aceite Esencial de Pomelo (antibateriano, desodorante, aporta aroma); Aceite Esencial de May Chang* (antiséptico, desodorante, aporta aroma); Extracto de Vainilla (antioxidante, aporta aroma)

*Orgánico Certificado

+ Grado Alimentario

Como veis tiene unos ingredientes muy buenos, yo de hecho nunca he tenido la piel de las axilas tan bien como ahora que llevo usándolo casi un año ya. He probado que me funciona en invierno con capas y capas de ropa, en verano con un calor sofocante, mientras hago deporte, haciendo senderismo… Es mi desodorante favorito y uno de mis productos top, a donde voy viene, y aunque lo alterno con otro (en crema también) que me apetecía probar y que está muy bien también (ya os hablaré de él) este me gusta más. 

Usándolo prácticamente diario desde hace casi un año llevo gastado medio bote, así que cunde bastante. Trae 56,7 gramos y cuesta alrededor de 17€; como he dicho, cuando se me gaste lo repondré así que lo recomiendo totalmente. 

¿Habéis probado este desodorante? ¿Qué formato preferís? ¿Alguna recomendación? ¡Qué paséis un buen fin de semana y gracias por leerme!

Por favor, no uses mis fotografías sin mi permiso ¡gracias!

LECHE CORPORAL PARA TODO TIPO DE PIELES “BEYOND ORGANIC BODY LOTION FOR NURTURING SKIN”, DE ILA SPA

Hoy os traigo una hidratante corporal de una marca muy conocida que tenía muchísimas ganas de probar, Ila-Spa. “Ila” significa “Madre Tierra” en sánscrito antiguo, y su creadora, Denise Leicester, quería crear una firma de cosmética orgánica que fuera más allá del cuidado de la piel, aportando beneficios emocionales a través del tacto y el olfato, y adaptando los principios holísticos con un enfoque más contemporáneo. Todos los productos de Ila-Spa están elaborados a mano de forma sostenible, con ingredientes orgánicos de la mayor pureza posible, y fruto de un proceso de elaboración cuidado al detalle que combina naturaleza y ética con investigación. No usan fragancias sintéticas y no testan en animales, y los envases se fabrican con material reciclado. 

Esta leche corporal lleva aceites de albaricoque y geranio de olor, es ligera y se extiende bien, aunque hay que masajearla para que se absorba del todo. Su olor para mí es bastante herbáceo y con un toque de incienso (lleva aceite de pachulí), si habéis olido el geranio de olor recuerda en parte a ese aroma, pero tiene un punto que casi me resulta masculino, no sé cómo definirlo. Es un olor que me  parece relajante pero a la vez no es de mis favoritos, no sé; permanece en la piel después de aplicar la crema, así que si os gustan los aromas florales o más dulces no os la recomiendo.

Estos son sus ingredientes:

Aqua, Rosa Damascena Flower Water, Prunus Armeniaca (Apricot) Kernel Oil, Butyrospermum Parkii (Shea Butter), Candelilla/Jojoba/Rice Bran Polyglyceryl-3 Esters & Glyceryl Stearate & Cetearyl Alcohol & Sodium Stearoyl Lactylate, Arachidyl alcohol & behenyl alcohol & arachidyl glucoside, Glycerin, Vetiveria Zizanoides Root Oil, Citrus Aurantium Amara (Bitter Orange) Peel Oil, p-Anisic Acid, Glyceryl Caprylate, Tocopherol, Xanthan Gum, Pogostemon Cablin Oil, Pelargonium graveolens Flower Oil, Linalool*, Limonene*, Geraniol*, Citral*, Citronellol* (*Allergens)

Esto es: Agua (solvente); Agua de Rosa Damascena (relajante, antiinflamatoria, aroma); Aceite de Albaricoque (hidratante, rico en ácidos grasos insaturados); Manteca de Karité (hidratante y nutritiva); candelilla/jojoba/rice bran polyglyceryl-3 esters (estabilizadores y emulsificantes), glyceryl stearate (emoliente y emulsionante), cetearyl alcohol (emoliente, texturizante), sodium stearoyl lactylate (emulsificante, texturizante); arachidyl alcohol (espesante y emoliente), behenyl alcohol (espesante), arachidyl glucoside (surfactante); Glicerina (previene la sequedad y la descamación de la piel); Aceite de Vetiver (aroma); Aceite de Naranja Amarga (aroma); p-Anisic Acid (conservante); Glyceryl Caprylate (emoliente y emulsificante); Tocopherol (Vitamina E); Goma Xantana (aglutinante y estabilizadora); Aceite de Pachulí (aroma); Aceite de Geranio de Olor (aroma); Linalool, Limonene, Geraniol, Citral y Citronellol (derivados de los aceites esenciales; aroma)

Este INCI es un poco complejo, yo cuando lo vi no me enteraba de nada y eso no me gustó; ahora que he buscado los ingredientes he de decir que personalmente no me apasiona. Además, algunos de ellos pueden ser derivados de origen vegetal (como de hecho especifican en “candelilla/jojoba/rice bran polyglyceryl-3 esters, glyceryl stearate, cetearyl alcohol, sodium stearoyl lactylate”) o de origen animal, y la marca no tiene esta crema entre sus productos veganos, así que les he mandado un correo a ver si me aclaran las dudas; cuando me respondan editaré el post para añadir lo que me digan.

La crema en sí hidrata bien y se desliza sobre la piel al aplicarla, tiene un aroma relajante y a mí me ha gustado, pero por ese detalle de los ingredientes creo que no volvería a comprarla, prefiero otras con una composición más simple. 

Hay dos tamaños, de 300ml (18,90€) y de 150ml (unos 10€). Yo tengo el pequeño, lo compré porque tenía muchas ganas de probar la marca, y añadí también un champú y acondicionador en el mismo tamaño de los que estoy preparando post.

¿Lo habéis probado? ¿Os gusta Ila Spa y la cosmética tan sensorial como la suya? ¡Qué paséis un buen día y gracias por leerme!

Por favor, no uses mis fotos sin mi permiso ¡gracias!